Test de alcoholemia obligatorio

La medida alcanza a pilotos y copilotos, quienes deberán someterse al test antes de cada etapa de la competición. Buscan garantizar la seguridad máxima en las rutas de Valle Fértil.

En un firme paso hacia la profesionalización y la seguridad vial en el deporte motor, la Federación Sanjuanina de Automovilismo Deportivo (FSAD) anunció la implementación de controles de alcoholemia obligatorios para todos los competidores. La medida, que cuenta con el respaldo de la Asociación Argentina de Volantes (AAV), se aplicará de manera estricta durante el desarrollo de las competencias en la provincia.

Rigurosidad antes de cada «Prime»

A diferencia de otros protocolos donde los controles son aleatorios, la nueva normativa establece que todos los pilotos y copilotos que posean la pulsera de la AAV deberán pasar por el test de alcoholemia antes de la largada de cada tramo (Prime).

Esta decisión busca eliminar cualquier margen de riesgo derivado del consumo de alcohol, protegiendo no solo la integridad física de los deportistas, sino también la de los espectadores y el personal de asistencia que se despliega en las rutas de departamentos como Valle Fértil.

Sanciones y consecuencias

El comunicado oficial es tajante respecto a los resultados positivos. En caso de detectarse alcohol en sangre en un participante:

  • Retiro inmediato: Se le quitará la pulsera identificativa, quedando automáticamente inhabilitado para largar.
  • Reporte oficial: Se informará de inmediato a la Dirección de la Prueba con el número de código correspondiente.
  • Penalidades federativas: Una vez concluida la competencia, la FSAD aplicará las sanciones disciplinarias pertinentes, que podrían incluir suspensiones o multas económicas severas.

Apoyo institucional

La iniciativa cuenta con el apoyo del Gobierno de San Juan, a través del Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte, y la Municipalidad de Valle Fértil. Con este operativo, el automovilismo sanjuanino refuerza su compromiso con el mensaje de «Alcohol Cero al volante», trasladando una política de salud pública directamente a las pistas de tierra y asfalto.